Hoy brindo porque la certeza de tus ojos cree que me voy.
también inclino la balanza y me estiro en el hoy.
de que a tu pensar, nunca me vas a llamar.
ni tampoco llorar, ya que siempre crees poder estar.
y si hablamos de estar, vos nunca vas a estar
porque ninguna linea has de trazar
en esta mañana soplada por el azar
en la que vos y yo no vamos a disfrutar.
Intentar negociar con vos, no es mas que deducir
(el blanco que hoy te ha de vestir).
cuando tocas las cuerdas del violín
todo suena tan sutil que mis oídos, se pierden en un sin fin.
en ti yo voy a estar, hasta que el dibujo se pueda extinguir
y perderme entre risas, cigarros y tu reír.
donde aquella tarde de primavera, perfumada por el jardín.
y esa esquina donde te vi, sin ningún comodín.
Adiós hoy te voy a decir.
por eso siempre me intento interrumpir.
aunque realmente no quiera ponerme a hablar
cuando mi corazón se ha de soltar.